Llegar a tu casa y escuchar el balbuceo de tus hijos, el de tu mascota o el tuyo. Estar en silencio. Suspirar y besar (O tan solo respirar). Vivir y sentir el suelo frio después de descalzarte. Reír con tu serie favorita, conocer gente nueva, lugares y restaurantes nuevos o simplemente hablar con los que siempre habían estado allí.

Leer un libro, mover un pies mientras escuchas de repente una canción que te anima (Desde la ventana de un coche que pasa), pisar la arena, jugar con ella entre los dedos, ver como pasan vidas frente a tus ojos. Sentir el sol en tu rostro o una gota perdida que no sabia donde alojarse y lo hizo en tu cara.

Susurrarte o que te susurren, comer un huevo frito con arroz, o planificar una gran comilona con amigas en un chino cualquiera. Bailar, reír, cansarte y animarte, emocionarte, caerte, levantarte.

Llorar con una peli de Disney y carcajearte con algún meme, engancharte a alguien que ves a través de cualquier aplicación de entretenimiento, ese que pinta mejor que tú, que baila mejor que tú o que habla mejor que tú. El olor a café, el ruido, el silencio.

Hacerte un moño, beber café en la taza vieja, sonreír porque te has acordado de algo o alguien

Abre la ventana, llego la primavera y con ella la nueva oportunidad de:

Saberte.