Esta semana entro a la peluquería una chica joven y monisima, con todo bien puesto en su sitio (Aquellos tiempo) angustiada con un estrés de tercer grado:

-Hola ¿Aqui hacen tratamiento capilar?

-Claro que si. Respondi inmediatamente, casi más rapido que una llamada al 112

-¿Qué me podrías hacer? ¡Esta semana me he sacado ya 3 canas!

Si amigui, estamos en una temporada donde los miedos a envejecer es el pan de cada día, pero no solo a las mujeres, sino también en hombres.

Esta chica, quizás exageraba un poco su situación. Afortunadamente ahora cualquier señal que nos acerque a no sentirnos bien con nosotras mism@s en cuanto al fisico-emocional, tiene rápida solución.

*Que nos salen canas, tinte a derrape. -*Que nos sale una arruga…Tratamiento facial Indiba o Dermapen (Así somos de exquisitas, las cremas del Corte Ingles ya no son suficientes). *Que nos sale rueda repuesto 4×4, mas masaje reductores y ¡Santas Pascuas!

Igualmente sabemos qué tener canas no va reñido con pasártelo bien.

Disfrutar de los buenos momentos, con los amigos de siempre (O los nuevos), disfrutar del sol en verano y de series de Netflix en Invierno, las risas y el buen vino todo el año es lo que prima.

Recordemos que las canas no son ya signo de vejez, sino de una serie de particularidades genéticas, emocionales y hasta atemporales.

No nos engañemos, da igual si, en un ataque de histeria te arrancas esa cana que te amarga la existencia. Saldrá otra, otra y otra, así que debemos aprender a vivir con ellas. Hoy te atormenta eso y mañana el no poder usar aquellos tacones con los que patrullabas calles enteras o visto y no visto de tanto ver el móvil de cerca, ya no ves de lejos y gafas al canto. Y que quede claro…No es por la edad.

Lo exquisito de ti, no va condicionado al pelo, la cana, o esa pequeña arruguitas que te empieza a salir, sino al querer ser estupenda, a quererte y mimarte mucho, a ser una cachonda y tener amig@s que sumen mogollón.

Tengamos presente siempre que la ilusión y las ganas de querernos mucho y bien es lo que diferencia a los vivos de los supervivientes y a las mayores de las locatis.